Los bonos “sticky” y “non-sticky” parecen una simple diferencia de términos, pero cambian por completo lo que ocurre con tu saldo cuando intentas retirar. En 2026, la mayoría de los casinos siguen usando estos dos mecanismos para controlar cómo se mueven el dinero del bono, el dinero real y las ganancias dentro de la cuenta. El enfoque más seguro es tratar cada oferta como un conjunto de reglas contables: qué fondos son retirables, qué queda bloqueado y qué desaparece si retiras antes de tiempo.
Un bono sticky significa que los fondos del bono quedan “pegados” al saldo hasta que completes el requisito de apuesta (o cumplas todas las condiciones de la promoción). Si retiras antes de terminar, la parte del bono normalmente se elimina y, en muchos términos, las ganancias asociadas al bono también se reducen o se eliminan, según cómo el casino defina “fondos de bono” y “ganancias de bono”.
Un bono non-sticky (en algunos términos aparece como “cashable”) significa que tus ganancias pueden volverse retirables una vez que cumples los requisitos y, en ciertos casos, puedes retirar tu depósito antes (aunque el bono se pierda si lo haces). Este modelo suele ser más flexible, pero sigue teniendo condiciones como límites máximos de retiro o restricciones de contribución por juego.
La diferencia práctica aparece al pulsar “retirar”. Con un bono sticky, un intento de retiro a menudo activa una acción de “renunciar al bono” que cambia tu saldo. Con un bono non-sticky, es más probable conservar al menos el depósito y, a veces, parte de las ganancias, siempre que respetes las reglas de apuesta, los juegos elegibles y la verificación.
Imagina que depositas £50 y recibes un bono del 100% de £50. Tu saldo inicial es £100. El requisito de apuesta es 35x el importe del bono, así que debes apostar £1.750 (35 × £50) antes de que el bono quede liberado.
Versión sticky: tras jugar, tu saldo sube a £180. Intentas retirar £80 antes de completar la apuesta. En un esquema sticky típico, el bono de £50 se pierde de inmediato. Muchos casinos luego recalculan el saldo como “fondos reales + ganancias atribuibles a fondos reales” y, si las condiciones tratan toda la sesión como financiada con bono, la solicitud de retiro puede reducir el saldo mucho más de lo esperado.
Versión non-sticky: tras jugar, tu saldo también es £180. Si retiras antes, normalmente perderás el bono de £50, pero el resto de fondos tiene más posibilidades de considerarse ganancias de dinero real (sujeto a términos). Puedes retirar una parte, pero debes revisar si la promoción tiene un tope de cobro (por ejemplo, “ganancia máxima 5x el bono”) o si los retiros quedan bloqueados hasta completar la apuesta.
En 2026, la mayoría de los sistemas de bonos contabilizan la apuesta como un total acumulado que aumenta con cada apuesta elegible. La palabra clave es “elegible”: las tragaperras suelen contribuir al 100%, mientras que los juegos de mesa pueden contribuir 0–20% o quedar excluidos por completo. Esto importa porque dos jugadores con el mismo tamaño de apuesta pueden avanzar a ritmos muy distintos según el juego.
Otra regla frecuente es el límite máximo de apuesta mientras el bono está activo (por ejemplo, una cantidad fija por giro o mano). Si lo incumples, el bono puede anularse y, en algunos casos, también las ganancias. Es una de las formas más comunes de perder valor en una promoción decente, y suele estar en las condiciones y no en el titular.
Por último, muchas ofertas aplican carteras separadas o lógica de “saldo de bono”. Aunque el casino muestre una cifra única, por dentro puede separar fondos reales, fondos de bono y ganancias. Por eso un retiro puede disparar un recálculo que parece impredecible si no sabes si el bono es sticky o non-sticky.
Trampa 1: juegos con baja contribución. Si un juego contribuye 10% y apuestas £10, solo £1 cuenta para la apuesta. Si asumes que todo cuenta al 100%, puedes subestimar mucho el tiempo necesario para liberar el bono.
Trampa 2: sesiones mixtas. Algunas condiciones tratan las ganancias como “ganancias de bono” hasta completar la apuesta, incluso si después recargas con fondos reales. Si la oferta es sticky, un retiro posterior puede provocar pérdidas que afecten a todo el saldo con bono activo.
Trampa 3: topes de cobro. Un bono non-sticky también puede limitar lo que puedes retirar (por ejemplo, “retiro máximo de las ganancias del bono”). Si completas la apuesta y esperas retirar todo el saldo, el tope puede recortar el retiro y anular el resto.

Ejemplo A: bono de depósito igualado. Depositas £40, recibes £40 de bono, apuesta 30x el bono (£1.200). Si juegas sobre todo a tragaperras con contribución del 100% a giros de £1, necesitas 1.200 giros para completar la apuesta. Si mezclas juegos donde parte de las apuestas cuenta menos, el número real puede ser bastante mayor.
Ejemplo B: bono de tiradas gratis. Recibes 50 tiradas gratis con “ganancias como bono” y apuesta 40x. Si las tiradas ganan £12, debes apostar £480 (40 × £12). En un esquema sticky, ese £12 suele quedar bloqueado hasta completar la apuesta; en un esquema non-sticky, normalmente seguirá siendo retirable solo cuando termines la apuesta, y puede estar sujeto a un tope.
Ejemplo C: oferta de recarga con límite de tiempo. Depositas £25 un viernes, recibes £25 de bono, apuesta 35x, pero tienes 3 días para completarla. Aunque las cifras parezcan razonables, el reloj puede convertir la oferta en poco práctica si tu duración habitual de sesión no alcanza el requisito.
1) ¿El bono es sticky o non-sticky? Si las condiciones no usan esas palabras, busca el comportamiento: “los fondos del bono se eliminan al retirar” (sticky) frente a “el bono se pierde, el depósito puede retirarse” (a menudo non-sticky).
2) ¿Cuál es la base del multiplicador? Algunos casinos aplican la apuesta sobre “solo el bono”; otros sobre “bono + depósito”. Un 35x se vuelve mucho más caro si aplica a ambos. Confirma siempre sobre qué importe se aplica el multiplicador.
3) ¿Hay topes, límites o exclusiones? Revisa apuesta máxima, retiro máximo, juegos elegibles y plazos. Si una sola regla no encaja con tu manera real de jugar, el valor del “titular” se vuelve teórico. Además, trata el juego como entretenimiento de pago: pon límites, evita perseguir pérdidas y descansa cuando el control se debilite.